La moda nupcial volvió a citarse en la Ciudad Condal con una nueva edición de Barcelona Bridal Fashion Week. Celebrado del 22 al 26 de abril en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona, el evento reunió a 34 diseñadores sobre la pasarela y a 420 marcas procedentes de 37 países en su feria comercial. Esta nueva edición estuvo marcada por el décimo aniversario de la Barcelona Bridal Night, protagonizada este año por Stéphane Rolland, y por un balance positivo pese a la incertidumbre del sector y a un contexto geopolítico complejo. FashionNetwork.com conversa con Albasarí Caro, directora del evento, para hacer balance de esta nueva entrega y analizar los desafíos que enfrenta la industria.
FashionNetwork.com: ¿Qué balance hace de esta convocatoria?Albasarí Caro: Estamos muy satisfechos. Durante los desfiles vimos una afluencia superior a la del año pasado, que ya había sido la mejor edición en los 30 años de historia de Barcelona Bridal Fashion Week. Superar esas cifras en un contexto de incertidumbre, con compradores que han cerrado viajes a última hora y con un escenario internacional cambiante, es muy positivo.
Todavía habrá que ver cómo evolucionan los pedidos y el negocio en las próximas semanas, pero por ahora estamos viendo mucho tráfico, las marcas están contentas y eso es una muy buena señal. En cuanto a la pasarela, también estamos muy satisfechos. El concepto ha funcionado muy bien y hemos visto colecciones muy potentes.FNW: Esta edición se han introducido cambios en la distribución del recinto. ¿Qué buscaban desde la organización?A.C.: La parte de negocio mantiene una estructura bastante parecida porque queremos que tenga coherencia y que las marcas estén agrupadas de una forma muy clara, casi como si fuera un centro comercial con distintas categorías bien definidas.Donde quisimos innovar más fue en el Palacio 8, donde tienen lugar los desfiles. Nuestro objetivo era sorprender y ofrecer una experiencia distinta cada año. Hoy hay muchísimas ferias y los profesionales están cansados de viajar constantemente, así que tienes que darles algo diferencial para que quieran volver. Las propias marcas nos lo dicen cuando visitamos otros salones internacionales, reservan sus mejores colecciones para Barcelona porque aquí encuentran negocio, pero también una experiencia distinta. Eso es lo que intentamos construir, un ecosistema en el que convivan compradores, marcas, creadores de contenido y prensa.FNW: La décima edición de Barcelona Bridal Night tuvo como invitado a Stéphane Rolland. ¿Qué significó esta colaboración para el evento?A.C.: Era una colaboración que llevábamos trabajando desde hacía mucho tiempo. Vimos uno de sus desfiles hace más de dos años en París, en la Salle Pleyel, donde colaboró con escuelas de diseño, y nos pareció una propuesta increíble. Desde ese momento quisimos trasladar algo similar a Barcelona.Más allá de incorporar una gran casa de alta costura, como ya hicimos con nombres como Elie Saab, Giambattista Valli o Vivienne Westwood, queríamos aportar una nueva dimensión al evento. En este caso, el trabajo con estudiantes fue clave. Stéphane Rolland estuvo viniendo durante un año a Barcelona para tutorizar a los alumnos y trabajar con ellos directamente. Fue muy generoso con su tiempo y eso se vio en el resultado. Lo que vivimos durante la Bridal Night fue más que un desfile, fue una experiencia muy emocional y con mucho propósito.FNW: ¿Seguirá apostando Barcelona Bridal Fashion Week por este tipo de colaboraciones con estudiantes?A.C.: Sin duda. Es algo en lo que creemos profundamente. Ya habíamos trabajado con estudiantes en otras ediciones, aunque con formatos distintos. El año pasado, por ejemplo, Vivienne Westwood colaboró con alumnos en el diseño de accesorios y elementos visuales. Mantenemos una relación constante con escuelas como IED Barcelona, LCI Barcelona y ESDI porque creemos firmemente en el relevo generacional. Hay que pensar qué futuro queremos dejar al sector y cómo impulsamos a los nuevos talentos.FNW: Tras diez años de Bridal Night y nombres como Viktor&Rolf, Marchesa, Giambattista Valli o Vivienne Westwood, ¿cómo evolucionará este formato?A.C.: Bridal Night ha sido una herramienta muy importante para posicionar tanto al evento como a Barcelona a nivel internacional. Ha dado visibilidad al sector y ha permitido traer a la ciudad firmas que normalmente solo desfilan en París o Nueva York. Pero eso no significa que el formato tenga que mantenerse siempre igual. Estamos estudiando cómo puede evolucionar tras este décimo aniversario. Queremos seguir sorprendiendo.FNW: Este año el desfile de Stéphane Rolland se celebró dentro del recinto ferial. ¿Por qué se tomó esa decisión?A.C.: Fue una decisión del propio diseñador. Le enseñamos distintas localizaciones emblemáticas de Barcelona, como hacemos cada año, pero él se interesó por este espacio.Paradójicamente, hacerlo dentro del recinto fue mucho más complejo que organizarlo en otro lugar. El palacio estaba completamente vacío y hubo que construirlo todo de cero, desde la pasarela y escenografía hasta los asientos. Además, la propuesta incluía música en directo con la Joven Orquesta Sinfónica de Barcelona, lo que elevó todavía más la complejidad técnica. Fue un gran reto para todos los equipos, pero el resultado mereció la pena.FNW: ¿Qué balance hace de estos diez años de Barcelona Bridal Night?A.C.: La idea original nació con mi predecesora, Esthermaria Laruccia, con el objetivo de elevar el posicionamiento internacional del salón. La primera firma invitada fue la californiana Houghton y, a partir de ahí, el proyecto ha ido creciendo edición tras edición. Para mí, un punto de inflexión fue lograr traer a Viktor&Rolf. Después llegaron otras casas muy relevantes y eso ha reforzado enormemente la visibilidad internacional de Barcelona. Es algo que agradecen tanto los expositores como otros actores globales del sector.FNW: ¿Qué mercados están impulsando actualmente para reforzar la internacionalización?A.C.: Seguimos muy centrados en nuestros mercados clave, como Europa y Estados Unidos, pero también estamos trabajando en nuevos territorios. Brasil está creciendo mucho y este año hemos logrado atraer a más compradores. También estamos apostando por Australia, aunque este año hubo cancelaciones de vuelos que dificultaron ese desarrollo. Además, Asia sigue siendo muy importante para nosotros, especialmente mercados como Corea, Japón y China.FNW: ¿Cómo cree que está afectando el contexto geopolítico complejo al sector nupcial?A.C.: Ahora mismo hay mucha incertidumbre y todo está cambiando de forma muy rápida, por lo que es difícil dar una respuesta cerrada. Lo que tenemos claro es que desde BBFW continuaremos dándole a la novia lo que pide. Según evolucione el mundo y el sector, nosotros como feria también evolucionaremos. El gran reto del sector es adaptarse al contexto actual con rapidez. Vemos que la novia continúa transformando sus hábitos de consumo y hay una búsqueda creciente de propuestas más personalizadas, ateliers pequeños y marcas con storytelling propio. Eso está generando una transformación natural del mercado. Aquí hay un sitio para todas estas marcas y nosotros actuaremos siempre como vínculo.FNW: ¿Puede adelantar algo sobre la próxima edición?A.C.: Todavía no podemos revelar nada. Estamos en un proceso constante de reinvención y queremos seguir aportando valor al visitante profesional. Nuestro foco está puesto en ofrecer herramientas, conocimiento y experiencias que hagan imprescindible venir a Barcelona Bridal Fashion Week. Ese seguirá siendo nuestro gran objetivo.