El último concierto de Bad Bunny en la Ciudad de México, celebrado el 21 de diciembre, reunió a más de 66 000 asistentes y dejó uno de los episodios más comentados de la gira. La presencia inesperada de J Balvin marcó el reencuentro entre ambos artistas después de varios años sin compartir escenario, lo que dio lugar a una interpretación conjunta de temas emblemáticos y a un gesto de reconciliación que rápidamente se volvió referencia en redes y en la prensa especializada.
En medio de ese contexto, una pieza de diseño mexicano captó la atención del público: la chamarra de piel que J Balvin vistió durante su aparición. La prenda fue concebida especialmente para el artista por em mexicano Kiko Báez y el taller Exclusivos Báez, firma reconocida por su trabajo artesanal en piel y por desarrollar piezas a medida para espectáculos y proyectos escénicos.El diseño, con silueta tipo bomber, incorpora en el frente los colores de la bandera mexicana y la palabra México en acabado brillante, acompañada por una gráfica de plumas en tonos verdes. La estructura se completa con cuello camisero, cierre metálico y puños y cintura tejidos para reforzar la lectura visual en movimiento.
En tanto, la parte posterior concentra una imagen de la Virgen de Guadalupe en alto contraste, enmarcada por aplicaciones de cristales Swarovski colocados manualmente, además de rosas e incrustaciones rojas distribuidas en los paneles laterales para potenciar el efecto bajo la iluminación del estadio.Confeccionada íntegramente en piel y pensada para un entorno de gran escala, la pieza funcionó como un componente visual clave dentro de un momento de alto impacto emocional para la audiencia.Tras el concierto, la chamarra se volvió parte de la conversación pública y situó nuevamente al diseño mexicano dentro de los grandes aparadores culturales, potenciando la presencia de creadores locales en eventos de alcance internacional.