Mientras Luca de Meo desvelaba en Florencia sus ambiciones para Gucci y el resto del grupo Kering, el conglomerado anunció el 16 de abril su entrada en el capital del grupo chino ICCF (Icicle Carven China France) como accionista minoritario, sin especificar el porcentaje. Esta alianza estratégica se enmarca en “House of Wonders”, una iniciativa confiada a Joël Hazan, director de estrategia del grupo. La estructura, lanzada recientemente por Kering, está destinada a apoyar de forma selectiva a casas de lujo emergentes con gran relevancia cultural en todos los mercados, categorías y ámbitos geográficos.
"Nos enfrentamos a competidores muy importantes en el lujo. Como ‘challenger’, hay que atreverse y probar cosas. Debemos disponer de espacio para hacer pruebas y aceptar cierto grado de ineficiencia. Pero no pones en riesgo toda la estructura: lo controlas", explicó Luca de Meo en un encuentro con periodistas en Florencia. "Esto nos da la oportunidad de invertir en marcas en nuevas regiones del mundo o en nuevas categorías. E invertimos para aprender de estos actores. Y quizá, si tenemos suerte, encontremos el próximo unicornio. Pero esto no es capital riesgo. Estamos creando una plataforma operativa con un equipo multidisciplinar para darles la oportunidad de desarrollarse dos o tres veces más rápido. Y eso aporta un aire refrescante a nuestra organización".ICCF representa, por tanto, la primera participación de este tipo y debería aportar al grupo una visión interna del mercado chino.
"Esta alianza combina el profundo conocimiento que tiene ICCF del ecosistema del lujo y del panorama cultural chino con la dilatada experiencia de Kering en artesanía, operaciones y desarrollo de marcas en Europa", escribe el grupo de lujo en un comunicado. Esta experiencia en el mercado chino del lujo se considera un activo importante en un momento en que el grupo, del que la familia Pinault sigue siendo el accionista mayoritario, quiere relanzar el atractivo de sus marcas en el país. "Algunas marcas no han estado en sintonía con las expectativas de los consumidores en términos de retail. Gucci registró un crecimiento rápido y, en cierto sentido, China se consideró un mercado en el que era posible lograr un crecimiento acelerado", analiza Luca de Meo. "Estamos dando un paso atrás y volvemos a empezar. El mercado ha cambiado y se ha vuelto muy sofisticado, y debemos adaptarnos a un nuevo nivel de exigencia. Ya no se trata de añadir metros cuadrados, sino de definir correctamente el mensaje y transmitirlo a través de los distintos canales. Y creo que será cada vez más experiencial. La inversión en Icicle debe permitirnos sentirnos más en casa en China, contar con aliados que nos abran puertas en el ecosistema chino. Y comprender mejor lo que ocurre sobre el terreno. Porque, procedente del sector de la automoción, sé lo que significa ignorar el poder de desarrollo de las marcas locales en China", añade.
Una red de más de 200 tiendas
La inversión de Kering también apoyará la nueva fase de desarrollo de la marca insignia de ICCF, Icicle, y en particular la continuación de su expansión internacional, así como el enriquecimiento de su oferta de productos en nuevas categorías. Sus colecciones se basan en un estilo sencillo y natural, con materiales responsables y un carácter atemporal "inspirado en Oriente", que se refleja en sus conceptos de tienda. En particular, la marca ha desarrollado un impresionante concepto experiencial llamado ICCF Garden Store, que incluye varias zonas, entre ellas boutiques para hombre y para mujer, además de un restaurante y una tienda Carven.
En un momento en que las marcas del grupo Kering están revisando sus redes de tiendas propias a escala global, la estrategia retail en China, que sigue siendo un mercado clave, cobra especial relevancia.Fundada en Shanghái en 1997, Icicle es una marca de moda especializada en prêt‑à‑porter y accesorios para mujer y hombre, y opera más de 200 tiendas, con establecimientos en Pekín, Shanghái y París, donde recientemente ha abierto una boutique de 180 metros cuadrados, históricamente ocupada por marcas de moda como Carven, también propiedad de ICCF. Cabe señalar que esta última, de donde fue fichada la actual directora creativa de Bottega Veneta, Louise Trotter, no se menciona en el comunicado de Kering.