En 24 horas ajetreadas y frías, Milano Moda Uomo abarcó desde el espíritu fiestero de alta montaña de Dsquared2 y los aires de pescador de Setchu hasta el revival de archivo de Paul Smith y la propuesta de Corneliani, marcada por la inteligencia artificial.
Dsquared2: “ravers” de las Montañas Rocosas
La invitación de Dsquared2 para esta temporada era un pase de esquí, aunque uno imaginaba que más bien daba acceso a un bar de après-ski o a un club nocturno, y no a una auténtica pista de montaña.
El telón de fondo eran las indómitas Montañas Rocosas canadienses, cubiertas de nieve; la estrella del desfile fue Hudson Williams, protagonista de "Heated Rivalry", que desfiló con gesto altivo por la pasarela blanca como la nieve con una chaqueta vaquera de costuras deshilachadas, vaqueros negros desteñidos y la primera de una larga serie de nuevas botas vaqueras futuristas rematadas con fijaciones de esquí. Los diseñadores Dean y Dan Caten mezclaron nieve y sensualidad con bodis de látex brillantes, llevados con abrigos de piel sintética o corsés tachonados. Con astucia, el dúo de Dsquared2 "escarchó" vaqueros, pantalones "loon", chaquetas y enormes abrigos Klondike. Todo ello junto a una gran serie de plumíferos descomunales y relucientes –ideales para lucir en una fiesta que celebre a un medallista de oro en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
No es de extrañar que bautizaran esta colección para el otoño de 2026 como "Game On". Muchos modelos lucieron gafas retrofuturistas y gafas de invierno fruto de una colaboración con Carrera, a menudo rematadas con una banda elástica Dsquared2 x Carrera. A pesar de la gélida temática, la pasarela echó humo –especialmente gracias a dos jóvenes musculosos sin camiseta, con abdominales de martillo neumático, a quienes luego se llamó para llevar a Dean y Dan sobre los hombros mientras recibían su ovación en el ruidoso final. Los gemelos canadienses parecían tocar el cielo.
Setchu: de Groenlandia a Normandía
Uno de los diseñadores más prolíficos de la moda actual es Satoshi Kuwata, que presentó su tercer desfile en su nuevo hogar, un taller renovado en Via Privata Rezia, en el noroeste de Milán.
Para la próxima temporada, Kuwata volvió a buscar inspiración en su afición favorita: la pesca. Para los no iniciados, se inscribe en una rica tradición entre diseñadores distinguidos, ya que Oscar de la Renta y John Rocha comparten una obsesión similar por lanzar la caña. Y gracias a ganar el LVMH Prize 2023, este diseñador nacido en Japón y afincado en Milán pudo darse el gusto de cumplir un sueño de toda la vida: volar a Groenlandia para pescar el mejor bacalao del mundo. "Sé que Groenlandia está muy de actualidad ahora, pero fui allí antes de que empezara este boom de tendencias", advirtió en una sesión informativa previa al desfile. Conocido por sus innovaciones en tejidos, Satoshi ideó un extraordinario jacquard de seda y lana que recordaba asombrosamente a la piel de foca, visto en una blusa y en una falda de caída fluida en este desfile mixto.
Mezclando Oriente y Occidente, también trabajó con una prenda con capucha tradicional del gélido norte de Japón y con zapatos de junco tejido del más soleado sur. Hubo toda una serie de fusiones Oriente-Occidente con trencas de aire samurái o trajes de banquero fruncidos, en los que un financiero tokiota parecía confluir con una estrella de rock de Oxford.
Paul Smith: emergía de archivo
La historia de amor de Sir Paul Smith con Milán continúa, y disfrutó dando la bienvenida a nuevas miradas para mostrar esta última colección inspirada en el archivo.
Una colección anglo-clásica con giro indie del diseñador, que abrió personalmente el desfile con un ingenioso monólogo, hablando al micrófono desde la tercera planta del showroom de tres pisos. "La moda se produce cada vez más en masa. ¿Se lo pueden creer, hmmmm?", se lamentó Sir Paul, en unas palabras iniciales con tono de megáfono, señalando que su equipo de diseño se inspiró en el archivo de su empresa, compuesto por más de 6000 looks. Sus ideas, a su vez, lo inspiran a él. Fue retorciendo los clásicos hasta el punto de que varias americanas se confeccionaron literalmente del revés, mostrando costuras y hombreras al descubierto. Una colección cuya sastrería estaba muy en sintonía con las siluetas más amplias que dominan la temporada actual: chaquetas cortadas para que se despeguen del cuerpo y pantalones de frente liso y muy anchos (sin pinzas).
Además, en una temporada de iridiscencias, el elenco se enfundó pantalones brillantes y camisas militares confeccionadas en nylon técnico. Sin embargo, cuando el viento soplaba desde los Alpes, como en esta jornada, el elenco podía abrigarse con el tejido de la temporada: lanas moteadas tipo tweed de Donegal, convertidas en chaquetas de fin de semana con bolsillos de solapa y abrigos de cuello blando. Varios modelos lucían mini sombreros tricornio a juego. Con el acompañamiento de "Riot in Lagos" de Ryuichi Sakamoto, fue un momento muy alegre, que le valió a Sir Paul un prolongado aplauso mientras descendía dos pisos en un largo recorrido por la serpenteante pasarela.
Corneliani: la IA se encuentra con Milán
Utilizando la IA, el director creativo de Corneliani, Stefano Gaudioso Tramonte, encargó una cinta original que recreaba momentos cinematográficos icónicos. Su título: "The Gentleman".
Presentada en el interior de un patio renacentista, constituyó un gran telón de fondo para su última colección para la casa: una pulcra mezcla de elegancia desenfadada y estilo práctico. Se mostró en una docena de modelos ante un selecto grupo de editores, sentados en butacas de cine de los años 30. En medio de la llovizna del gélido sábado, las gabardinas de cuadro ventana con bolsillos de parche resultaban ideales, al igual que los abrigos de mezcla de mohair con solapas de pico, confeccionados en una paleta de colores malva, barro, gris pálido, chocolate y más malva.
"En las dos últimas temporadas hemos presentado nuestros desfiles con música y con danza. Esta temporada, hemos utilizado la IA para expresar esos momentos mágicos del cine y la relación especial de la moda con la gran pantalla", explicó. En el interior del palazzo, también llamó la atención un muy actual chaleco matalizado de piel de oveja, combinado con un jersey de cuello alto de lana merina. O un preciso blazer de ante cepillado en tono barro, combinado con una camisa de cuello Nehru en bronce desvaído. Pero al final, el corazón de Corneliani siempre será su sastrería de clase, aún más atractiva gracias a la interpretación relajada del estilo masculino de Stefano. Llamémoslo “Modern Gentleman”.