Este 2025 ha sido un año de cifras redondas y aniversarios. Entre ellos, el de una de las firmas decanas de la moda española, Cortefiel, que ha cumplido ocho décadas de trayectoria en el mercado. Consolidada como una marca pionera y germen de uno de los principales grupos europeos del textil, FashionNetwork.com charla con Richard Gum, director de compras de Cortefiel, Pedro del Hierro Hombre y OOTO. Con experiencia previa en Federated Department Stores (actual Macy’s) y en Gucci, acumula 30 años de bagaje en la compañía española.
FashionNetwork.com: Cortefiel cumple 80 años este 2025 y usted lleva tres décadas en la empresa, ¿cómo ha visto evolucionar a la marca en todo este tiempo?Richard Gum: Se ha profesionalizado la gestión con la implantación de sistemas, nuevas funciones en la compañía o un mayor enfoque en diseño. La manera de trabajar ha cambiado mucho, también gracias a la importancia de la parte digital, tanto en el negocio como en la forma en que operamos. Lo que no ha cambiado tanto es nuestra manera de pensar en el cliente, de intentar estar cerca de la sociedad y de tratar de capear las crisis que nos toca ir afrontando, que no han sido pocas en los últimos 80 años ni en los últimos 30.
Tampoco ha variado nuestra misión de mantenernos relevantes en el largo plazo, lo que nos hace prestar mucha atención a la innovación, a los cambios en la sociedad. Todo, conservando nuestra filosofía de un negocio centrado en las personas, los clientes, el equipo y la búsqueda de un crecimiento rentable y responsable.FNW: ¿Cómo se articula esa estrategia para mantenerse relevantes?R. G.: Es muy importante innovar y actualizarse, pero no se puede ser relevante si no tienes una esencia, una herencia que hay que conservar. Siendo una empresa con 80 años, los que trabajamos en ella ahora queremos contribuir a hacer una compañía cada vez mejor, que dure otros tantos años. ¿Y cómo se hace eso? Estando al día y siendo parte de la vida de los clientes.
FNW: ¿Cuáles son los valores que definieron a la marca en su origen y que siguen hoy presentes en ella?R. G.: Primero, el producto. Viene de nuestro nombre, un “corte fiel”. Cuidamos la confección, usamos buenos tejidos y en los canales de venta intentamos asesorar lo mejor posible a los clientes. Esos valores están en las prendas y, en la filosofía de empresa, trabajamos en equipo, buscamos ser responsables con las personas que forman parte de nuestro ecosistema, sean clientes, trabajadores o colaboradores externos.FNW: Desde un ángulo corporativo, en los últimos años la compañía ha cambiado mucho. Lo que era el grupo Cortefiel pasó a ser el grupo Tendam y, en el último lustro, se han incorporado y lanzado nuestras firmas. Por no hablar de la reciente adquisición por Multiply Group. ¿Cómo ha afrontado la marca estos procesos?R. G.: Con la transformación del grupo Cortefiel a Tendam, lo que hemos notado quienes estamos dentro ha sido la profesionalización de la parte operativa. Al compartirla entre varias cadenas, hemos podido tener estructuras de ‘sourcing’ más potentes, una logística y distribución también más fuerte, hemos podido incorporar expertos en la parte informática… Son cosas que, como marcas independientes, no habríamos gestionado igual. Toda esa profesionalización nos ha permitido a los que trabajamos en las marcas enfocarnos más en nuestros clientes, productos y propuesta de valor.En cuanto a las marcas nuevas, Cortefiel, al ser la base del grupo y el tronco original, se ha posicionado muy bien para servir como incubadora de nuevas marcas. Pedro del Hierro empezó dentro de Cortefiel y, aunque sigue siendo una parte importante, ya tiene su propia identidad. Women’secret también nació con mucha presencia en tiendas Cortefiel y se independizó por completo. Ahora estamos con las nuevas firmas, como Hoss, OOTO y Slow Love, que están teniendo unos crecimientos importantes y nos están aportando mucho valor al grupo, además de ofrecer a los clientes más opciones.FNW: Entonces, ¿qué rol diría que ocupa Cortefiel dentro del grupo Tendam?R. G.: Al ser la marca de la que nació el grupo, tiene un papel fundamental en cómo nos vemos como compañía. Ha sido una base para ir creciendo y añadiendo marcas en los últimos 80 años. Ha servido no solo como una incubadora de marcas, sino de otras iniciativas como nuestro club de fidelidad, que cuenta ya con ocho millones de personas. El Club Cortefiel empezó en el año 79 y fue muy pionero, antes incluso que los de los grandes almacenes.FNW: Hablemos de distribución. ¿Cuál es la posición actual de Cortefiel?R. G.: Estamos en 40 países. España sigue siendo nuestra casa y es muy importante para nosotros, pero estamos desarrollando una expansión orgánica y muy natural a diferentes mercados. Tenemos una red de franquicias en África, Latinoamérica, Europa y Asia. Hemos abierto recientemente corners en los grandes almacenes Shaws en Irlanda, inauguramos la primera tienda de Hoss en México y, también en el mercado mexicano, aterrizaremos con Cortefiel en la primavera de 2026.
FNW: ¿Cómo será ese desembarco de Cortefiel en México?R. G.: Serán tiendas en formato “stand alone”, con nuestra propuesta de producto completa, hombre y mujer. Estamos en el proceso de firmar contratos y organizar la expansión. Aunque somos una empresa española, para nosotros, cuando entramos con una de nuestras marcas en un país nuevo como es México, es muy importante establecer una cercanía y conexión con los clientes locales como la que tenemos con los consumidores en mercados maduros como España y Portugal. Queremos entender bien sus necesidades, sus gustos y sus momentos de consumo, que no son exactamente iguales que en otros países.FNW: ¿Cómo conecta Cortefiel con el público internacional? ¿Qué gusta de la marca fuera de España?R. G.: Hay países donde pronto tenemos una reacción muy positiva, como en el caso de Portugal. Hay otros que no son tan similares a España, como los de Latinoamérica o los Balcanes, donde se percibe una elegancia, una calidad y un estilo diferente al “fast fashion” mundial, con un enfoque para clientes adultos. Además, lo europeo en general y lo español en particular tiene un valor positivo en el extranjero.FNW: Volviendo a Cortefiel como marca, ¿cuál diría que es su legado a la moda española?R. G.: Ha sido pionera en casi todos los aspectos de la moda española. Fue una de las primeras cadenas en salir al extranjero, de las primeras en tener hombre y mujer en la misma tienda, ¡incluso en tener luz fluorescente! En muchas ciudades españolas, la primera escalera mecánica fue la de Cortefiel. Ese afán de estar al día es nuestra herencia y lo que nos ayudará a seguir siendo relevantes, pensando qué podemos aportar, cómo podemos tener un mejor producto, escuchar mejor a los clientes y a los mercados. Hemos ido incorporando temas que hace 20 años no aparecían en la conversación, como la sostenibilidad. Todo eso, conservando nuestro estilo y una filosofía muy humana: es nuestra fortaleza, el legado del pasado y la hoja de ruta del futuro.FNW: Todavía quedan dos décadas para los 100, pero Cortefiel va en camino de ser una marca centenaria. ¿Cómo visualiza a la firma en ese aniversario?R. G.: Espero verlo jubilado, ¡aunque nunca se sabe! Fuera de bromas, me cuesta mucho, pensando en todo lo que ha cambiado en los últimos 20 años la compañía, imaginar cómo van a ser los siguientes 20. Seguro que para entonces Cortefiel estará al día en tecnología, estaremos llevando nuestros productos a los clientes en la manera en que quieran recibirlos y utilizando todas las herramientas a nuestro alcance para ofrecer el mejor producto. Imagino que tendremos la capacidad de hacer prendas cada vez más personalizadas, un planteamiento de negocio más sostenible que utilice los recursos justos para brindar el mejor resultado. Creo que seguiremos queriendo vestir a la gente bien, con prendas que sean duraderas y versátiles. Esa combinación de emplear las herramientas disponibles para adaptarnos a la sociedad y conservar nuestra esencia es lo que nos ha permitido llegar a los 80.