En VivaTech 2026, los stands de LVMH y L’Oréal reflejan un mismo cambio, discreto pero estructural: el paso de las interfaces tradicionales a las conversaciones con la inteligencia artificial. En esta nueva gramática digital, ChatGPT se consolida como puerta de entrada para descubrir productos, servicios y experiencias. Una evolución que Meta lleva un paso más allá, aunque en otro terreno, al probar dispositivos que trasladan estas interacciones fuera del smartphone, hacia unas gafas conectadas con pantallas integradas, acompañadas y, sobre todo, vinculadas a una pulsera.
LVMH quiere integrar a Louis Vuitton en ChatGPT
En su pabellón, LVMH presentó varias innovaciones destinadas a sus oficios tradicionales. Entre ellas, destaca una herramienta de detección automatizada de defectos del cuero ya implantada en los talleres. Aunque el control y la verificación de las pieles existían de forma tradicional, la aportación de la inteligencia artificial permite ir más allá: reducir aún más las mermas y optimizar la precisión del clasificado. A partir de una simple fotografía, un algoritmo identifica y localiza las imperfecciones del material, lo que permite a las máquinas adaptar el corte para evitar las zonas afectadas. Una evolución que disminuye la pérdida de materia al tiempo que optimiza el trabajo de los artesanos.
El grupo también dio a conocer un sistema de reconocimiento visual destinado a sus actividades de reparación. La herramienta es capaz de identificar de forma automática un producto, incluidos modelos antiguos que llevan décadas sin comercializarse. Así, los asesores pueden localizar las referencias técnicas correspondientes y acceder con mayor rapidez a las piezas necesarias para la restauración de los artículos.No obstante, una de las demostraciones más comentadas fue una aplicación de Louis Vuitton desarrollada para el ecosistema de ChatGPT. Accesible directamente desde la galería de aplicaciones del asistente conversacional, esta permitirá a los usuarios descubrir las colecciones de un modo mucho más natural.En lugar de una búsqueda clásica por palabras clave, la herramienta interpreta el contexto de las peticiones formuladas en lenguaje natural. Una pregunta como "¿Qué Speedy recomiendas para este verano?" puede asociarse a criterios de estacionalidad, colores o estilo. Después, las recomendaciones se afinan en función de las preferencias expresadas a lo largo de la conversación.En una primera fase, la solución seguirá centrada en el descubrimiento de productos. Las compras continuarán realizándose a través de los canales de la casa, con el fin de preservar el control de la relación comercial. A largo plazo, sin embargo, LVMH prevé integrar más servicios, desde la reserva de citas hasta distintas formas de asistencia personalizada.
L’Oréal apuesta por la "Beauty Conversation"
A pocos metros de allí, L’Oréal articulaba una visión similar en torno a un concepto bautizado "Beauty Conversation". El grupo parte de una constatación sencilla: los consumidores ya interactúan con la inteligencia artificial para obtener consejos de belleza, recomendaciones de productos o información sobre el cuidado de la piel.Según los datos facilitados por el grupo, cerca del 5 % de las conversaciones mantenidas en ChatGPT ya versan sobre el universo de la belleza. Esta evolución impulsa a L’Oréal a participar directamente en esos intercambios aportando su pericia científica. Para nutrir estas conversaciones, el grupo se apoya, sobre todo, en un amplio "Knowledge Graph", una arquitectura que interconecta los datos de productos, las características de los ingredientes, los tonos de piel y los conocimientos derivados de sus actividades de investigación.No obstante, el principal anuncio presentado en VivaTech se refiere a la integración del probador virtual en ChatGPT. Desarrollada con OpenAI en torno a la marca Maybelline, esta experiencia permitirá a los usuarios recibir una recomendación de maquillaje y, a continuación, activar un módulo de "Virtual Try-On" directamente desde la conversación. Tras dar su consentimiento y autorizar el acceso a la cámara, los consumidores podrán visualizar cómo queda el producto en su propio rostro sin salir de la interfaz de ChatGPT. El lanzamiento está previsto para finales del verano.El grupo también trabaja en una nueva generación de webs de comercio electrónico conversacionales. En lugar de navegar por una estructura de menús clásica, el usuario podrá simplemente describir sus necesidades. Los contenidos, las recomendaciones y las páginas mostradas se adaptarán de forma dinámica al perfil y a las expectativas expresadas durante la conversación.
Meta ya está preparando el siguiente paso
Si bien LVMH y L’Oréal buscan hoy acercarse a los consumidores a través de interfaces conversacionales, Meta ya pone el foco en los soportes que podrían acoger estos usos mañana.El grupo presentó en VivaTech una nueva generación de gafas inteligentes desarrolladas con Ray-Ban. A diferencia de los modelos actualmente comercializados, estas incorporan una pantalla directamente en la lente, lo que permite consultar mensajes, notificaciones y otros contenidos digitales dentro del campo de visión del usuario. Las gafas también cuentan con una cámara de 12 megapíxeles, altavoces integrados y varios micrófonos capaces de reproducir un entorno sonoro espacializado durante las grabaciones de vídeo.La otra demostración destacada giró en torno a una pulsera neuronal asociada a las gafas. Este dispositivo interpreta las señales musculares transmitidas entre el cerebro y la mano para transformar determinados gestos en comandos de navegación. Así, el usuario puede interactuar con la interfaz sin recurrir a una pantalla táctil ni a un mando físico tradicional.Aunque aún no se ha comunicado ninguna fecha de lanzamiento para estos nuevos modelos en el mercado europeo, Meta señala, no obstante, que sus gafas conectadas ya se comercializan en Estados Unidos en sus versiones actuales.