A medida que se acerca la feria de ropa de playa Maredamare en Florencia, se presentó el primer estudio dedicado al sector, elaborado por la empresa Sita Ricerca para Underbeach (organizador de Maredamare) y AIMI —Associazione Italiana Mare Intimo—, que representa de forma unitaria a productores, empresas y operadores de la cadena del íntimo, la lencería y la ropa de playa. El sector se mantiene estable en 2025, con un valor total superior a los 830 millones de euros, impulsado principalmente por el segmento femenino y por el crecimiento del segmento premium. Superávit en las exportaciones por segundo año consecutivo.
De la encuesta se concluye que el consumo italiano relacionado con la ropa de playa se sitúa en un valor total de 665 millones de euros, lo que supone un aumento de unos 29 millones con respecto al periodo 2023-2025 y una cuasi estabilidad frente a 2024 (+0,1 %). Si a estas cifras se suma el consumo de los turistas en Italia, estimado en unos 166 millones de euros, el valor total supera los 830 millones. La mayor parte corresponde al segmento femenino, que representa el 80 % de las compras. En el mercado europeo, la ropa de playa ronda los 23 000 millones de euros, con previsiones de fuerte crecimiento que estiman superar los 35 000 millones de euros de aquí a 2032 (fuente: Zion Market Research). También en este caso, el dominio absoluto de las ventas corresponde al segmento femenino, con más del 70 % del total. El bikini sigue siendo el modelo más comprado, seguido del bañador de una pieza, cada vez más utilizado y concebido como un "body" para lucir también fuera de la playa.
Los canales de venta: más compras en las boutiques y menos online
Las tiendas físicas son las que impulsan las ventas y, en el ámbito de la ropa de playa, mantienen un papel más central que en el resto de la moda, dada la preferencia de los consumidores por probarse el producto y recibir asesoramiento personalizado, factores especialmente relevantes al elegir un bañador, donde el ajuste y la comodidad resultan decisivos. El comercio electrónico, de hecho, se queda por debajo del 15 % de las ventas totales, frente a una media superior al 20 % en la confección. En este contexto, las que registran el crecimiento más significativo son las tiendas multimarca, que en el segmento masculino concentran el 51,7 % de las compras y en el femenino ganan casi un 1 %.
El crecimiento del segmento premium
El crecimiento del segmento premium es especialmente significativo. Entre 2023 y 2025, este segmento registró un incremento del 11,3 % en valor, más del doble que el crecimiento del mercado en su conjunto (+4,7 %). Esta dinámica está impulsada sobre todo por las compras de los turistas, el 80 % de las cuales se sitúan en la franja más alta del mercado y elevan el valor a más de 200 millones de euros.
El resortwear tiene cada vez más peso
Junto a la ropa de playa, también gana peso el resortwear, es decir, la moda de alta gama dedicada a las vacaciones y al tiempo libre en destinos turísticos (caftanes de seda, vestidos largos de lino, conjuntos para barco, calzado de lujo y accesorios pensados para la vida fuera de la playa), representada en gran parte por las grandes firmas. Aunque no existen datos oficiales específicos sobre este segmento, el cruce de información sobre el retail de moda, el turismo de alta gama y los mercados internacionales permite a Sita Ricerca estimar un valor de entre 700 y 900 millones de euros. Se trata de un sector estrechamente vinculado al turismo de lujo, que encuentra en los destinos icónicos italianos —de Capri a Portofino, de la Costa Esmeralda a Positano— su principal motor de desarrollo. Considerando conjuntamente la ropa de playa y el resortwear, el valor total de la moda de baño en Italia puede estimarse entre 1400 y 1700 millones de euros, mientras que el segmento premium, que capta gran parte del mercado del resortwear, alcanza un valor de entre 800 y 900 millones de euros.
Importación y exportación
Con exportaciones de 235 millones de euros para 2025, en ligero descenso con respecto a 2024 (-1,4 %), las estimaciones agregadas sitúan el mercado mundial de la ropa de playa, incluido el resortwear, en torno a 1000 millones de euros, donde las colecciones "cruise", "resort" o "cápsulas de verano" de las grandes marcas de la moda italiana tienen un peso de más de 600 millones de euros. Por su parte, las importaciones procedentes de países no pertenecientes a la UE se sitúan en 127 millones de euros (+2,5 % respecto a 2024), mientras que las procedentes de países de la Unión Europea ascienden a 99 millones (-13,9 %). China se confirma como el principal proveedor del mercado italiano con un 16,6 %, seguida de Croacia (9,7 %) y Sri Lanka (9,5 %).
"Los resultados del estudio ofrecen la imagen de un sector sólido y en evolución, capaz de captar nuevas tendencias de consumo y de reforzar su presencia en los mercados internacionales, incluso en un contexto económico complejo y caracterizado por un crecimiento moderado de la demanda", comentó Carlotta Burroni, directora financiera de Underbeach. "Se trata de una investigación que hemos impulsado con convicción, junto con la relativa al mercado de la lencería que presentamos en febrero, porque hasta ahora no existían estudios específicos sobre estos sectores, y es fundamental, para quienes operan en estos mercados, poder contar con datos dedicados, puntuales y realmente representativos del conjunto del sector".