Los países latinoamericanos del Mercosur y la Unión Europea (UE) firmaron el sábado en Paraguay un tratado calificado de "histórico", con el que se crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, pese a las inquietudes existentes en ambos bloques. Juntos representan el 30 % del PIB mundial y más de 700 millones de consumidores.
El acuerdo se negociaba desde 1999 entre la UE y los países fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Una mayoría de Estados europeos lo apoyó recientemente, pese a la oposición de varios, entre ellos Francia. Además, se han producido numerosas manifestaciones contra el tratado en varios países de la UE, mientras que amplios sectores de la sociedad civil de los países del Mercosur también lo rechazan."Optamos por un comercio justo en lugar de aranceles, por una asociación productiva a largo plazo en lugar del aislamiento", declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, poco antes de firmar el acuerdo. "Y, por encima de todo, aspiramos a aportar beneficios concretos y tangibles a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas", añadió.
Se trata de una "clara señal a favor del comercio internacional" en un contexto de "tensiones", afirmó Santiago Peña, presidente de Paraguay, que ejerce la presidencia rotatoria del Mercosur.El tratado suprime los aranceles en más del 90 % del comercio bilateral y favorece las exportaciones europeas de automóviles, maquinaria, productos químicos, vinos y licores. A cambio, facilita el acceso al mercado europeo de la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar, el arroz, la miel y la soja sudamericanos, con cupos de productos exentos de aranceles que alarman a los sectores afectados.La firma del acuerdo llega en un momento en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incrementado numerosos aranceles durante el último año. Y el sábado amenazó con imponer nuevos gravámenes de hasta el 25 % a productos de varios países europeos "hasta la venta total de Groenlandia".
Opositores europeos y sudamericanos
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, declaró el sábado en Asunción que el acuerdo enviaba "un mensaje de defensa del libre comercio, basado en normas, en el multilateralismo y en el derecho internacional como base de las relaciones entre países y regiones", en contraste con la "instrumentalización del comercio con fines geopolíticos".Para sus partidarios, el acuerdo UE-Mercosur contribuirá a reactivar la renqueante economía europea y a reforzar las relaciones diplomáticas con América Latina.Pero algunos también ven en esta firma amenazas para sectores a ambos lados del Atlántico. En Sudamérica, persiste la desconfianza sobre los efectos del tratado, en particular para las empresas industriales locales. En Argentina, el impacto sobre la industria automovilística podría traducirse en la pérdida de 200 000 empleos, según las estimaciones, señala Luciana Ghiotto, doctora en ciencias sociales de la Universidad de Buenos Aires.Para sus detractores europeos, el acuerdo sacudirá al sector agrícola con productos más baratos que no necesariamente cumplen las normas de la UE, por falta de controles suficientes. Se ha topado con la resistencia de agricultores y ganaderos de varios países europeos, que se han movilizado en masivas manifestaciones contra su firma en Francia, Polonia, Irlanda y Bélgica.Para apaciguar el malestar del sector, la Comisión Europea ha elaborado en los últimos meses una serie de cláusulas y concesiones, entre ellas garantías reforzadas para los productos más sensibles. El próximo martes está prevista una gran concentración de agricultores en Estrasburgo (noreste de Francia), frente a la sede del Parlamento Europeo, que aún debe votar este tratado en los próximos meses.Con todo, más allá del sector agrícola, la firma satisface a los representantes empresariales europeos. European Business, entidad que representa a 28 asociaciones sectoriales europeas (desde la construcción hasta los servicios e incluyendo también las industrias textil, de la confección y del calzado), se congratuló del acuerdo ya el sábado. Euratex lleva meses defendiendo este pacto. "Según los datos de Euratex, en los siete primeros meses de 2025, las exportaciones de textiles y de confección de la UE al Mercosur alcanzaron los 299,5 millones de euros, lo que supone un aumento del 4,4 % con respecto al mismo periodo de 2024", señaló la federación en otoño. "Las exportaciones de prendas de vestir registraron un incremento particularmente fuerte, del 9,2 %, mientras que las de textiles aumentaron un 2 %", añadió.El tono es similar en numerosas organizaciones. European Business sostiene que "de aquí a 2040 el acuerdo debería añadir 77 600 millones de euros al PIB de la UE, lo que se traduciría en un aumento del 39 % de las exportaciones de la Unión al Mercosur". Amparadas en el potencial que vislumbran para sus industrias, las federaciones invitan ahora a los eurodiputados a ratificar el texto.Es probable que Estrasburgo se vea sometida en los próximos meses a una fuerte presión tanto de los que están a favor como de los que están en contra del acuerdo.Con AFP